Capacitación sobre inocuidad alimentaria alerta brechas sanitarias y de trazabilidad en el agro regional

La inocuidad alimentaria fue el eje de una capacitación realizada en la Universidad de O’Higgins, en el marco del proyecto FIC Sello Reducción de Riesgos Alimentarios (RRA), instancia que dejó en evidencia importantes brechas sanitarias y de trazabilidad en productores apícolas y hortícolas de la región.

Durante la jornada se informó que en el rubro hortícola un 89% de los productores evaluados no cuenta con resolución sanitaria y solo un 40% mantiene registros de sus procesos productivos, lo que refleja debilidades en control y trazabilidad, aspectos cada vez más exigidos por la autoridad y el mercado.

En apicultura, el diagnóstico también mostró falencias relevantes: apenas un 25% posee resolución sanitaria, un 54% presenta registros incompletos y solo un 11% dispone de credencial de aplicador de productos fitosanitarios. Además, se detectaron deficiencias en procedimientos de sanitización, control de peligros y capacitación técnica.

El análisis consideró a 66 productores de la región, 35 del sector apícola y 31 del hortícola. Hasta ahora, 12 de ellos han obtenido la certificación Sello RRA, ocho apícolas y cuatro hortícolas.

La coordinadora del proyecto, Dra. Claudia Foerster, explicó que la inocuidad no comienza con una fiscalización, sino en las decisiones diarias dentro del predio o la sala de proceso. Añadió que mejorar registros, higiene y manejo de insumos no solo reduce riesgos, sino que también fortalece la calidad y competitividad de los productos.

La capacitación también abordó el uso responsable de fitosanitarios. Según datos expuestos por el SAG, la Región de O’Higgins concentra más del 50% del volumen de plaguicidas comercializados en Chile, por lo que se reforzó la importancia de un manejo adecuado para proteger la salud, el medioambiente y a polinizadores como las abejas.

La actividad permitió entregar herramientas prácticas para avanzar en buenas prácticas productivas, cumplimiento normativo y diferenciación comercial, consolidando la inocuidad alimentaria como un factor clave para el desarrollo del agro regional.